Capítulo 6: La trampa legal

A la mañana siguiente, los periódicos locales amanecieron con la foto de Mariana en primera plana. Roberto Salvatierra había movido sus influencias para acusarla formalmente de robo calificado y abuso de confianza.
Sin embargo, Mariana no estaba sola. Un abogado penalista llamado Gabriel Mendoza se presentó en casa de su tía Rosa.
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—Me envió el Notario Público Número 4 de Acapulco —explicó Gabriel—. Don Ernesto dejó instrucciones muy precisas en caso de que su vida terminara anoche.
Gabriel le entregó a Mariana una copia sellada del testamento real. Don Ernesto le heredaba el 51% de las acciones del Grupo Salvatierra y la propiedad de la mansión de Punta Diamante a su nieta legítima: Mariana Cruz Salvatierra.