ascend

Capítulo 3: Emboscada en la mansión

La muerte de Don Ernesto sumió la casa en un silencio sepulcral que duró apenas unos segundos. Valeria fue la primera en reaccionar, caminando a toda prisa hacia la puerta para cerrarla por dentro.

—No sale nadie de esta habitación hasta que esa carpeta desaparezca —dijo Valeria, mirando fijamente a Mariana.

Roberto se acercó a Mariana con la mirada llena de odio.

—Entraste por la puerta de servicio, muchachita, y de aquí te vas a ir directo a la cárcel por intento de chantaje o peor... por asesinato.

May you like

Mariana miró la carta de su madre que aún sostenía en sus manos. Sintió cómo el miedo se transformaba en una rabia helada. Ya no era la muchacha tímida que limpiaba los pisos de la mansión; ahora era la hija de Lucía Salvatierra.

—Inténtalo, Roberto —dijo Mariana mirándolo a los ojos—. Pero si no salgo de esta casa en diez minutos, las copias de estas cartas llegarán a la fiscalía.

Related Stories

Other posts