ascend

CAPÍTULO 8: LA ÚLTIMA BATALLA DE VANESSA

CAPÍTULO 8: LA ÚLTIMA BATALLA DE VANESSA

Pensé que todo había terminado.

Me equivoqué.

Vanessa no aceptaba perder.

Cuando su dinero fue congelado, culpĂł a todos.

A mi madre.

A Mark.

A mi padre.

Y finalmente, a mĂ­.

Una mañana, recibí una demanda.

Vanessa afirmaba que yo habĂ­a manipulado documentos familiares para quedarme con una fortuna que no me pertenecĂ­a.

Era absurdo.

Pero tenĂ­a abogados.

Y dinero oculto.

Mi abogado me llamĂł.

—Esto puede ser una estrategia para retrasar la investigación.

—¿QuĂ© quiere conseguir?

—Tiempo.

Entonces recibĂ­ una llamada de Clara.

—Vanessa está intentando vender una propiedad.

—¿Cuál?

Clara me dio la direcciĂłn.

Era una propiedad de la fundaciĂłn.

No podĂ­a venderla.

Pero Vanessa tenĂ­a documentos falsificados.

Mi abogado presentĂł una orden urgente.

La venta fue detenida.

Después descubrimos algo peor.

Vanessa habĂ­a creado una cuenta en otro paĂ­s.

HabĂ­a escondido millones.

La investigaciĂłn internacional comenzĂł.

Y fue entonces cuando Vanessa cometiĂł el error definitivo.

IntentĂł contactar a Emily.

Le enviĂł un mensaje.

“Daniel te abandonará cuando esto termine.”

Emily me lo mostrĂł.

Luego llegĂł otro.

“TĂș no perteneces a esa familia.”

Emily respondiĂł una sola vez.

“Yo nunca necesitĂ© pertenecer a la tuya.”

DespuĂ©s bloqueĂł el nĂșmero.

Me sentĂ­ orgulloso de ella.

No porque hubiera ganado una discusiĂłn.

Porque ya no necesitaba la aprobaciĂłn de Vanessa.

Finalmente, los investigadores localizaron el dinero.

Vanessa fue obligada a devolverlo.

Su abogado le explicó que podía enfrentar años de prisión.

La mujer que habĂ­a tirado la horquilla de la madre de Emily ahora estaba sentada frente a un juez, pidiendo clemencia.

El juez no vio una vĂ­ctima.

Vio años de fraude.

Años de engaño.

Años de dinero robado.

Vanessa recibiĂł una condena.

Mark también tuvo que enfrentar consecuencias.

Mi madre, finalmente, perdiĂł todo lo que habĂ­a intentado proteger.

Pero cuando salĂ­ del tribunal, no sentĂ­ alegrĂ­a.

SentĂ­ cansancio.

Emily me esperaba afuera.

—¿Cómo te sientes?

—Vacío.

Ella tomĂł mi mano.

May you like

—Entonces ven a casa.

Y lo hice.

Related Stories

Other posts